Oratorio de Niños Pequeños

      Ofrecemos a los pequeños un lugar y un momento concreto para tener experiencia de Dios y poder relacionarse con Jesús, como una referencia sencilla, cotidiana y connatural al Misterio, al silencio. Que aprendan a rezar sencilla y naturalmente. Esta acción pastoral no tiene una pretensión catequética o doctrinal, sino el deseo de propiciar la relación de diálogo, contemplación y confianza del niño con Jesús, desde dentro.

     ITINERARIO

     La experiencia del oratorio tiene como fundamento conocer, afirmar, creer y confesar las Presencias de Jesús. Son los lugares reales de encuentro con Jesús y, a través de él, con el Padre en el Espíritu: en el Sagrario (Eucaristía), en la Biblia, en medio de nosotros, en nuestro corazón, en el sacerdote, en los niños pobres, en los enfermos, hambrientos, forasteros..., en todos los pequeños, en la oración de la reunión, en la Iglesia.

     Junto con las presencias, vamos presentando los Recuerdos o signos que nos ayudan al encuentro con jesús: la Cruz, la Vela o Cirio y la imagen de María Divina Pastora. Las presencias y los recuerdos nos van adentrando en la diversas maneras de orar: petición, acción de gracias, adoración, bendición, glorificación y alabanza, oración continua.