Voluntariado Misionero Calasancio

 

QUERIDOS AMI@S: somos el grupo del Voluntariado Misionero Calasancio que, como muchos de vosotros sabéis, está formado por Religiosos y Laicos de las Congregaciones de la Familia Calasancia: Escolapios, Escolapias y Calasancias.

 Los tres Superiores Generales de la Familia Calasancia  establecieron en 1992 un Secretariado Nacional de Misiones (SECAM)  formado por un Delegado/a provincial de cada Provincia de España.  Su función principal era y es el fomento del espíritu misionero en nuestras obras, y ser enlace con nuestras misiones.

Un fruto de aquel trabajo fue la aparición de voluntarios que querían ir a trabajar temporalmente a lugares de misión en países empobrecidos. Y en 1995 se constituyó el VMC (Voluntariado Misionero Calasancio)  como Asociación, civilmente reconocida en diversas Autonomías.  En la actualidad tiene Grupos en distintos lugares: Zaragoza, Soria, Madrid-Getafe, Daimiel, Sevilla, Martos, Sanlúcar de Barrameda, Chipiona.  Y está dando sus primeros pasos en Galicia y Logroño.

 Nosotros, desde una clara identidad cristiana y calasancia, tenemos  como objetivo la animación y el servicio misionero en el  mundo empobrecido.

Sabemos que en vuestros proyectos provinciales formamos parte de vuestros objetivos dentro de la MISION COMPARTIDA. Los que hemos tenido la suerte de colaborar en proyectos calasancios entre los más pobres hemos podido experimentar de una manera especial eso de compartir la misión. Religiosos y Laicos viviendo la espiritualidad calasancia allí donde se nos necesita, ya sea animando al primer mundo, ya sea dándonos en el mundo empobrecido.

Esa es la razón que nos lleva a ponernos en contacto con  vosotros,  Directores y equipos de Dirección de los colegios de la Familia Calasancia en España, pues sabemos  que en vuestros proyectos de pastoral educativa consideráis la dimensión  misionera en la educación de los niños y los jóvenes, la sensibilización ante la realidad de los países del  mundo empobrecido y la importancia de la misión Ad Gentes.

Os ofrecemos nuestra colaboración en esa tarea y os pedimos que consideréis en vuestros procesos pastorales la existencia de este grupo como uno de los espacios donde los jóvenes pueden  integrarse para vivir su identidad cristiana y como un medio más de vivir la misión compartida que por vocación se nos ha confiado en la Iglesia.

Sabemos que en muchos de nuestros colegios ya hay grupos cristianos y quizás en algunos sitios no veáis conveniente seguir multiplicando las ofertas, sobre todo cuando a veces son las mismas personas las que tienen interés  pero podríamos ser más creativos e imaginar nuevas formas de presencia del VMC en nuestros centros: o juntándonos una vez al mes todos aquellos que vivimos la inquietud misionera, o participando más directamente un grupo de la preparación y presentación de campañas dirigidas a los más pobres, o …. 

Hay muchos laicos calasancios esperando la invitación a profundizar en su vocación misionera y seguramente este pudiera ser un cauce para su desarrollo.

Queremos con estas letras expresaros nuestro deseo sincero de caminar juntos desde el carisma que hemos recibido y la misión a la que somos enviados.